lunes, 4 de mayo de 2009

Fabada Trinidad. Explicacion

La pragmatica en relación con la fabada:
lo nunca visto










Referencia e inferencia
Una misma palabra puede referirse a numerosas entidades reales; de hecho se puede incluso denominar a cosas de las que no se conoce su nombre, esto es mediante la referencia.
Esta consiste en un acto que realiza el emisor del mensaje y que puede ser comprendido también por el receptor, teniendo en cuenta que en esta comunicación no se ha aludido al nombra concreto del objeto a comunicar. Se diría que el receptor está realizando una inferencia (es decir, comprende la referencia).
En el caso de este anuncio, el anunciante no dice cuál es el producto al que se refiere (en este caso, fabada). Simplemente alude al nombre de la marca y se personalizan sus características propias. Estas personalizaciones se llevan a cabo desde el punto de vista de las sensaciones que produce el producto al consumidor; lo que le evoca.
Es en este momento cuando se produce la inferencia, ya que a través de estas sugerencias de las sensaciones es como la referencia puede llegar a la persona que recibe el anuncio y ésta es capaz de interpretarla correctamente.


Implicaturas convencionales y presuposiciones:


Son las que forman parte del contenido de ciertas expresiones lingüísticas. Son significados adicionales, pero no se calculan, pues vienen incorporados en el contenido de las expresiones. En nuestro caso, el enunciado:

Llegas a casa y ahí está ella, como siempre, esperándote.

Lleva la implicatura de que el hecho de que ella esté esperándole le resulta monótono o cansino. La idea de hastío está implícita en el hecho de añadir entre comas “como siempre”, ya que es una implicatura convencional adherida a la construcción ligüística. Al mismo tiempo, al ser implicaturas y no implicaciones lógicas, no ejercen ninguna influencia sobre el valor de verdad de la oración en que aparecen. Nuestro enunciado tiene el mismo valor veritativo que, por ejemplo, Llegas a casa y ahí está ella esperándote.


Las presuposiciones son significados adicionales que están implícitos en ciertas expresiones, y que cuentan para evaluar la verdad de la oración. En el enunciado

Y sin embargo ella volvió a tu lado.

Hay una proposición presupuesta: “Ella anteriormente estaba a su lado”, que debe ser cierta para que el enunciado sea cierto.

Las implicaturas generalizadas surgen de una asociación frecuente entre una expresión y los contextos posibles de esa expresión. La observación de la máxima de cantidad (“que su contribución sea todo lo informativa que requiere el propósito de la conversación”) genera en el siguiente enunciado implicaturas conversacionales generalizadas:

Parece mentira que después de veinticinco años no haya cambiado nada.


El numeral veinticinco es una expresión ambigua ya que puede significar “por lo menos veinticinco” y “exactamente veinticinco”. No obstante, en una conversación la lógica propia de la misma desambigua la expresión ya que solo vale un significado, el de “exactamente veinticinco”.

Dentro de las teorías de Grice acerca de la explicatura, se considera parte de lo dicho la porción de significado que no se manifiesta explícitamente, sino que es el resultado de procesos de desambiguación, asignación de referencia y enriquecimiento (los llamados procesos inferenciales). En nuestro caso particular, en la oración

Llegas a casa y ahí está ella.

El individuo A debe asignar referencia al pronombre personal “ella” al que se alude en el enunciado para poder comprender la totalidad del mensaje. Para ello, el oyente deberá reconstruir la oración a partir de los datos provenientes del entorno de los que disponga.

En esta misma línea, y similar al caso anterior, encontramos más adelante en el anuncio el siguiente enunciado, en el cual se vuelve a aludir al sujeto de género femenino del que no se nos da más información:

Como cuando decidiste que querías “probar cosas nuevas” y la dejaste.

Y también

Y sin embargo ella volvió a tu lado, sin pedirte explicaciones ni ponértelo difícil.

Vemos que ocurre lo mismo, en este caso con el término “otras” en el siguiente enunciado:

Otras te hubiesen dejado en la estacada

En el siguiente caso, el individuo A deberá de guiarse por el principio de relevancia para poder interpretar la palabra “nada” dentro del enunciado

Parece mentira que después de veinticinco años no haya cambiado nada.

En este caso, el término “nada” tiene una doble lectura que sólo si se dispone de toda la información necesaria (hacer inferencias sobre el contexto del que hablamos: veinticinco años y todo lo que haya sucedido en ese periodo de tiempo) podrá ser interpretada por el oyente. Aunque el significado de “nada” sea, desde un punto de vista semántico, No ser, o carencia absoluta de todo ser , en el contexto del enunciado dicha palabra adquiere una nueva dimensión desde el punto de vista de la pragmática.

Otro ejemplo de explicatura que podemos encontrar en nuestro anuncio de la fabada sería el siguiente:

Siempre te preguntas por qué no lo supiste ver antes.

Como se puede ver claramente, el individuo A u oyente va a tener que llevar a cabo un proceso de desambiguación para poder tener una proposición completa de lo que se quiere decir. Si el individuo A cuenta con toda la información adicional necesaria para desentramar a lo que se refiere el enunciante con “lo que no supiste ver antes”, podrá sacar las implicaturas que correspondan.

Lo mismo ocurre en el enunciado que sigue al anteriormente comentado:

Luego te diste cuenta de lo que tenías e intentaste dar marcha atrás.

“Lo que tenías” necesita de ciertas inferencias para reconstruir lo dicho por el enunciante.

Uso de la metáfora

A fin de que los oyentes extraigan solo un subconjunto de las implicaciones del enunciado, y puesto que el ejercicio consistía en no desvelar el tipo de producto que se anunciaba, utilizamos el siguiente enunciado:

Como cuando decidiste que querías “probar cosas nuevas” y la dejaste.

En este caso, se quiere transmitir un conjunto de implicaciones, aunque la más fuerte y por lo tanto la más relevante dentro del contexto en el que nos encontramos es la sugerida por “probar cosas nuevas”, en la que se transmite la proposición de “experimentar”, y dentro del conjunto del texto en el que nos encontramos, donde no se menciona en ningún momento a quién se refiere el enunciante cuando habla de “ella”, persona u objeto al que evoca constantemente, cabría una lectura más allá del mero “experimentar” donde tendría cabida el “tener escarceos amorosos con otras personas”.

Según Grice, entre los hablantes hay un acuerdo previo, tácito, de colaboración en la tarea de comunicarse, por ello creemos que nuestro interlocutor va a tratar de entender lo que intentamos comunicar siguiendo el principio de cooperación.

Trinidad, la de siempre. Con calidad

Llegas a casa y ahí está ella, como siempre, esperándote.
Parece mentira que después de veinticinco años no haya cambiado nada.
Siempre te preguntas por qué no lo supiste ver antes. Como cuando decidiste que querías “probar cosas nuevas” y la dejaste. Luego te diste cuenta de lo que tenías e intentaste dar marcha atrás. Otras te hubiesen dejado en la estacada, a nadie le gusta ser segundo plato.
Y sin embargo ella volvió a tu lado, sin pedirte explicaciones ni ponértelo difícil.

Hay cosas con las que es mejor no arriesgar. Trinidad, la de siempre: con calidad.

El Español en Internet / Trabajo final

para ver la presentación de power point, ve a este enlace:
http://www.slideshare.net/guestbd439de/espaol-en-internet



El español es la cuarta lengua más hablada en el mundo y está fuertemente introducida en dos focos políticos y económicos imprescindibles para el mundo tal y como lo conocemos: la UE y los EEUUU.
Pero a pesar de esta situación que se ha ido forjando a lo largo de los siglos gracias a su rica tradición cultural y literaria, no consigue obtener el mismo peso en la red, en la cual ocupa el quinto puesto, situándose así por detrás del inglés, el japonés, el alemán y el chino. Esta situación tiene diversas consecuencias, aunque la más importante de todas es la influencia que estos idiomas, en especial el inglés, tienen sobre el español.
Con la aparición de medios de comunicación a través de la red, como el chat o el messenger, se está produciendo una fuerte alteración en los códigos lingüísticos utilizados. Es decir, podría decirse que el uso de Internet ha dado como resultado un nuevo lenguaje, el de los cibernautas. Gracias a este vehículo de transmisión de información a través de la red, términos como mouse, clikear o chatear se han incorporado con preferencia al lenguaje técnico en España. Esto es debido al continúo desarrollo de la tecnología informática, que lleva aparejado el de los neologismos (los cuales suelen provenir de la lengua anglosajona) para denominar sus distintos componentes, usos y aplicaciones.
El proceso de aparición de estos neologismos ha sido estudiado por diversas entidades, organizaciones y empresas. Alberto Gómez Font,del departamento de Español Urgente de la agencia Efe lo define de la siguiente forma: “El proceso de aparición de neologismos en el lenguaje es siempre igual: la tecnología se envía casi siempre en inglés y llega a manos de un grupo reducido de técnicos que son los primeros en traducir esos términos. Van creando así una jerga con la que podrían entenderse entre sí y trasmitírselo a los demás. Más adelante, cuando se distribuye el producto al gran público, aparece la figura del traductor. Este tiene la función de encontrar un punto intermedio entre las traducciones llenas de anglicismos y el interés de utilizar un español correcto y libre de barbarismos”.
De cualquier forma hay palabras de difícil traducción que no encuentran su equivalente en español, por lo que conservan su forma original (como software o módem). Podría entenderse que Internet ha escogido como idioma oficial al inglés, por lo que la mayor parte de la información y términos circulan en esta lengua; según los datos de recientes estudios, cada año se añaden 1000 palabras nuevas ligadas a la informática. Poco a poco se ha ido haciendo una lista tan extensa que para clasificar estas nuevas adquisiciones ha sido necesario recurrir a glosarios y vocabularios especializados.
En este proceso incluso la RAE o el Instituto Cervantes (y su centro virtual) se han puesto a trabajar duramente en la traducción y adaptación de estos términos, para evitar daños en nuestro idioma por un uso compulsivo de términos extranjeros. Esta actitud no ha sido aprobada por todos los trabajadores del sector, y algunos, como el periodista uruguayo Ricardo Soca piensan que ese esfuerzo no debería recaer en la Academia de la lengua, sino que deberían llevarlo a cabo aquellos que trabajan directamente con el lenguaje, como los periodistas, programadores o traductores.
Pero a quién le corresponde esta actividad sigue sin estar claro y cada sector sigue trabajando por su cuenta. También el de los usuarios, que con la reciente necesidad de agrupar estos términos de reciente creación, han elaborado glosarios de términos técnicos relacionados con Internet; en ellos se da una definición a los términos o se traducen del inglés a otros idiomas. Cabe destacar como ejemplo el glosario creado por Rafael Fernández Calvo (del A-T-I), el Glosario Básico Inglés – Español (alberga más de 600 términos ingleses con una definición y una traducción al español). En su página web, http://www.ati.es/, se incluye el documento .pdf descargable de manera gratuita en el que encontramos la definición de algunos términos como:
alias (alias, apodo) Nombre usualmente corto y fácil de recordar que se utiliza en lugar de otro nombre más largo y difícil de recordar. En los programas de correo electrónico de Internet se utiliza a menudo para designar a los destinatarios más habituales.

antivirus (antivirus) Programa cuya finalidad es prevenir las infecciones producidas por los virus informáticos así como curar las ya producidas. Para que sean realmente efectivos, dada la gran cantidad de virus que se crean continuamente, estos programas deben actualizarse periódicamente (cada 15 o 30 días preferentemente).

attachment (anexo) Dícese de un fichero o archivo que se envía junto a un mensaje de correo electrónico. El fichero puede contener cualquier objeto digitalizado, es decir, puede contener, texto, gráficos, imágenes fijas o en movimiento, sonido...

avatar (avatar, personaje digital) Papeles imaginarios que se autoatribuyen los usuarios de determinados juegos y espacios de la red (chats gráficos). Es una palabra de origen sánscrito.

bandwidth (ancho de banda, anchura de banda) Técnicamente es la diferencia en hertzios (Hz) entre lafrecuencia más alta y la más baja de un canal de transmisión. Sin embargo, este término se usa mucho más a menudo para definir la cantidad de datos que puede ser enviada en un periodo de tiempo determinado a través de un circuito de comunicación dado, por ejemplo, 33,6 Kbps (miles de bits por segundo).

bookmark (marca, marcapáginas, marca de página) Señal o recordatorio que los internautas dejan en su aplicación de navegación para marcar un sitio interesante encontrado en la red Internet a fin de poder volver él posteriormente.

freeware (programas de libre distribución, programas gratuitos, programas de dominio público) Programas informáticos que se distribuyen a través de la red de forma gratuita.

Gigabyte -- GB (gigabyte, gigaocteto) Unidad de medida de la capacidad de memoria y de dispositivos de almacenamiento informático (disquete, disco duro, CD-ROM, DVD, etc.). Un GB corresponde a 1.024 millones de bytes.

Graphics Interchange Format -- GIF (Formato de Intercambio Gráfico) Formato gráfico utilizado para representar ficheros en la red, creado y patentado por la empresa norteamericana Unisys. Los gráficos GIF, que pueden ser incluidos en páginas HTML, son reconocidos y visualizados por los programas navegadores. Hay un tipo especial de GIFs llamados Animated GIF o GIF animados.

hacker (pirata) Una persona que goza alcanzando un conocimiento profundo sobre el funcionamiento interno de un sistema, de un ordenador o de una red de ordenadores. Este término se suele utilizar indebidamente como peyorativo, cuando en este último sentido sería más correcto utilizar el término cracker. Los hackers proclaman tener una ética y unos principios contestatarios e inconformistas pero no delictivos.

Poco a apoco nos vamos familiarizando más con los términos que nos bombardean cada vez que navegamos por la red , casi sin darnos cuenta. Y también casi sin percatarnos nosotros mismos vamos introduciendo estas palabras en nuestra vida cotidiana, en las conversaciones rutinarias. De esta manera vamos creando de un modo lento pero continuo lo que se conoce como el “ciberspanglish”.
Para algunos, la incorporación de términos a nuestro idioma forma parte del proceso natural de toda lengua y lo enriquece. Este fenómeno de reciente aparición, el ciberSpanglish, que se define como la fusión del inglés y español en internet, nacido en las comunidades hispanas de EEUU- ha desatado el debate entre puristas y barbaristas sobre qué es y no debe ser aceptado en la lengua castellana.
Ilán Stavans, catedrático de español en La Universidad de Massachusetts y creador de la primera cátedra mundial de spanglish, considera que se trata de un dialecto en formación nacido del encuentro del siglo XIX de las culturas hispánica y anglosajona en EEUU.
José Angel Marcos, director de la revista Web, defiende la jerga denominada ciberspanglish en un artículo publicado en su revista. Sostiene que "linkear" es la única forma de decir en español lo que en inglés es "to link" y rechaza el uso del verbo "enlazar" que sería la traducción correcta de dicho término.
Además de la nueva terminología técnica que está generando internet, existen en la red mecanismos de comunicación, concretamente los chats - anglicismo que en español puede traducirse como charla, tertulia o conversación-, a través de los cuales el lenguaje escrito está sufriendo importantes alteraciones por parte de los usuarios. José Pazo Espinosa, del departamento de Filología Española de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) lo explica así: "Lo que está ocurriendo, de forma paradójica y algo invisible para la propia sociedad, es que la escritura se está oralizando. Está adoptando los rasgos de la oralidad: inmediatez, aceptación del error (anacoluto en la lengua oral), predominio de la síntesis y de la simplificación, e inclusión de los aspectos afectivos (entonación en la oralidad, emoticones en la escritura)
".

La necesidad de teclear deprisa hace que las intervenciones sean cortas y que la correción ortográfica se descuide. Esto hace que el contenido se improvise más (de manera similar a lo que ocurre en una conversación oral) y que se distribuya fragmentado. El discurso en un chat es una obra colectiva y fragmentaria. Los contenidos del discurso, gracias al medio, se distorsionan. En este sentido, podemos encontrar cuatro maneras en la que esto ocurre:

Involuntarias: se producen debido a la rapidez con la que se realizan las conversaciones.
Voluntarias: se usan para dar énfasis, tono, cadencias, etc. Se realizan mediante la alargación de vocales, uso de mayúsculas, repetición de intervenciones, signos de exclamación, onomatopeyas...
Incorrecciones deliveradas: la mayoría de usuarios cometen faltas de manera deliverada. Por ejemplo, sustituir la “q” por “k”, utilizar la “x” en vez de “por”, entre otras.
Uso de emoticonos (emoción + icono): son un recurso comunicativo potente, sencillo, directo y útil dentro de un medio que no permite la gestualización física. De esta forma, se dota la conversación de un carácter teatral o dramático.

Como hemos mencionado anteriormente, estas transformaciones del lenguaje preocupan a muchos puristas. En relación a esto, el profesor Portolés afirma lo siguiente: “No hay una evolución en la lengua, sino una ortografía distinta que, además, pretende ser no académica. Una intervención de la RAE tendría tanto éxito como una de la Academia de Cine sobre la grabación de escenas con el móvil. Otra cosa es que en las clases de lengua se enseñe a escribir correos o a mantener un blog. La Academia propone decir bitácora en lugar de blog y ya ven el caso que le hacen".
Para Joan Martí i Castell, presidente de la Sección Filológica del Institut d'Estudis Catalans,
“La misión de los organismos que establecen la normativa de las lenguas es actualizarla, ponerla al día, a partir, sin embargo, de su evolución en el uso general normal (los SMS no reflejan un uso ni general, ni normal), que refleja el genio de cada idioma".
Otros, defienden el desarrollo del español en Internet ya que a medio plazo, éste se convertirá en el principal vehículo de información a nivel mundial. El Instituto Cervantes, por ejemplo, propone tres tipos de medidas para el desarrollo del español en la red:

1.La situación española de usuarios de ADSL en una gran cantidad de hogares no es la mayoritaria en el español: la primera medida es la conexión real y barata.
2.La capacitación de los profesores y la dotación en las escuelas.
3.Una reflexión por parte de los ciudadanos hispanohablantes sobre el potencial de internet y las posibilidades que ofrece de forma prácticamente gratuita (blogs, wikis, espacios de páginas personales) con los que se puede llegar desde cualquier lugar del mundo a cualquier lugar del mundo. Debemos aprovecharlo y explotarlo al máximo.

Un ejemplo diferente que muestra la manera en la que el lenguaje se va transformando es la escritura SMS. En este tipo de escritura, las palabras son reemplazadas por símbolos que fonéticamente son equivalentes o por letras que suenen igual y las emociones se representan a través de los llamados emoticonos. Esta forma de comunicación es utilizada preferentemente por los jóvenes, y de ella se derivan las nuevas formas del lenguaje escrito que aparecen en chats, e-mails, publicidad, etc.

Se han creado, asimismo, diccionarios online cuyo objetivo es recopilar los términos y abreviaturas que son utilizados por los jóvenes para escribir en sus teléfonos móviles o en Internet (diccionariosms.com).

METÁFORAS DE LA VIDA COTIDIANA / Marina Liste Moreno



Este texto es la introducción a la obra de G. Lakoff y M. Johnson, “Metáforas de la vida cotidiana”, realizada por J.A. Millán y S. Narotzky.
En esta introducción se recupera el planteamiento clásico de la metáfora, en el cual esta surge de la inserción en un determinado contexto de una nota que proviene de otro distinto; además tiene que haber una selección de los rasgos del término “ajeno” que son pertinentes para la interpretación; así se crearía una intersección de realidades disjuntas, lo que constituye la fuerza de la metáfora. Además se reconocen las diversas aportaciones que confluyen en la obra, como la de Whorf o Sapir, inspirándose así cierta perspectiva unitaria sobre la metáfora, de la que se despliegan dos ejes: 1) las metáforas forman una red dentro del lenguaje, donde se relacionan tanto las modernas como las “fosilizaciones”; 2) la existencia de esta red afecta a las representaciones internas. Así los tres tipos siguientes de conceptos metafóricos, corresponden a tres áreas de experiencia básica que nos permiten comprender otras experiencias en sus términos; serían “los tipos naturales de experiencia”. Desde una perspectiva afín a esta y enfrentándose a toda la tradición de pensamiento sobre las metáforas (que contrapone las metáforas creativas, nuevas y únicas dignas de reflexión, a las metáforas muertas, fósiles o catacresis) Lakoff y johnson rebaten expresiones que son reflejo de conceptos metafóricos sistemáticos que estructuran nuevas acciones y nuevos pensamientos. Se puede decir que están vivos en el sentido de uqe son metáforas mediante las que vivimos.
El último punto que se trata sobre la metáfora en sí son los propios límites de ésta. Estos límites no son más que las diferentes culturas, ya que las metáforas son básicamente culturales y, es más, son propias de cada lengua.
En el apartado 8 se trata a la metonimia, definiéndola como la acción en la cual estamos utilizando una entidad para referirnos a otra que está relacionada a ella; normalmente se le añaden cualidades humanas a cosas que no lo son. Un caso especial de metonimia sería el sinécdoque, en el cual se toma la parte por el todo. La metonimia, al contrario de la metáfora, tiene básicamente una función referencial, es decir nos permite utilizar una entidad por otra. La parte del todo que escogemos determina en que aspecto del todo nos centramos. Pero los conceptos metónimicos no son sólo léxicos, sino también sistemáticos. En nuestra cultura se dan muchos ejemplos de diversos tipos, como:
de la parte por el todo: ¡trae tu trasero por aquí!
del producto por el producto: compró un Picasso
el objeto usado por el usuario: necesitamos un guante mejor en la tercera base
el controlador por lo controlado: Napoleón perdió en Waterloo
una institución por la gente responsable: Mercadona ha subido otra vez el precio de la fruta
el lugar por la institución: Hollywood no es lo que era
el lugar por el acontecimiento: esto ha sido la Gran Estación Central todo el día

Por último estaría el caso del simbolismo cultural y religioso , que constituye un caso especial de metonimia; por ejemplo en la cristiandad está la metonimia de la Paloma por el Espíritu Santo.

lunes, 30 de marzo de 2009

Anglicismos


Extranjerismos de otras procedencias: el anglicismo.

La lengua inglesa, que había permanecido ignorada durante los siglos XVI y XVII, comenzó poco a poco a ejercer influencia sobre el continente. Primero en la literatura y con pensadores como Adam Smith, más tarde por prestigio social. Los románticos querían deslumbrar con elegancias de dandy, paseaban en tilbury , conspiraban en el club, y como Larra, gustaban del rosbif y el biftec (luego bistec o bisté). Directamente a través del francés han llegado vagón, tranvía, túnel, yate, bote, confort, mitin, líder, repórter o reportero, revólver, turista, fútbol, tenis, golf y los muchos otros que se emplean en el tecnicismo deportivo. La misma voz deporte, arrinconada desde la Edad Media, ha resurgido por influjo del inglés sport. En nuestro siglo en anglicismo ha ido creciendo en intensidad y presencia; en un principio solo estaban presentes en los países hispanoamericanos, más estrechamente afectados por la expansión política y económica de los EE.UU. (Antillas, Méjico, América Central; poco después se extendieron a todo el mundo hispánico, sin exceptuar a España. Algunos de estos anglicismos son referentes a la casa y vivienda, como: bloque, jol (hall), living; al vestido, suéter, jersey, overol, esmoquin; también afectan al transporte automovilístico, claxon, cárter, jeep, stop; a la aviación, jet, vuelo y chárter; al cine, filme, tráiler, hablar en off; a la vida social, coctel, esnobismo, snob, party, lunch; a bailesy música de baile, fox-trot, blue, rock, jazz, banjo; a la economía y comercio dumping, marketing, trust, stock, maquinaria bélica o pacífica, tanque, bazuca y turmix; actividades antisociales, ganster etc.
El grado de acomodación fonética varía según el arraigo de cada préstamo, el nivel social de los hablantes y su mayor o menor conciencia del extranjerismo. Muchos anglicismos son voces pasajeras que desaparecen en cuanto surge sustituto adecuado: el locutor de la radio, el árbitro del fútbol, el aparcamiento o estacionamiento de automóviles, la entrevista periodística y el contenedor del transporte han desterrado o están en vías de arrinconar el uso respectivo de speaker, referee, parking, intervieu, o interviú, container. De todos modos, los anglicismos y galicismos, enraizados ya o flotantes, bastan para nutrir tipos fonéticos de palabras distintos a los habituales en español y para originar la formación de plurales con solo –s añadida a singulares que terminan en consonante (tics, jets, records). Es de notar, que en algunos casos la palabra transplantada como unidad léxica independiente es originariamente parte de un compuesto inglés, lo que acarrea distanciamiento semántico: el paso de smoking “fumar”, living, “vivir” y water agua, al esmoquin que se viste, al living ‘cuarto de estar’ y al vater o gúater (ya en trance de ser reemplazado por aseo o servicio), es resultado de haberse omitido el otro componente de smoking jacket o coat, living room, water closet . Hay además el anglicismo semántico que infunde significados nuevos en vocablos españoles preexistentes (asumir ‘suponer’, estimar y estimaciones ‘calcular’ y ‘cálculos’, escalar ‘aumento, intensificación’, agresivo, ‘activo, emprendedor, ambicioso’), o introduce otros nuevos (reluctancia, enfatizar). Finalmente abundan traducciones o calcos como aire acondicionado, discos de alta fidelidad, conferencia de alto nivel o en la cumbre, desempleo, perros calientes, autoservicio, supermercado, tercer programa, indeseable, telón de acero, guerra fría etc.

Medios de comunicación

Prácticamente, todas las secciones de los medios incorporan anglicismos:
en la llamada prensa femenina encontramos términos como shorts, jeans, gloss, lifting, celebrity y shopping;
en la información deportiva los anglicismos tienen más presencia. Se usan en proporción directa con el origen extranjero del deporte, la novedad de este deporte entre hablantes de español y su internacionalización.
En la adaptación de los préstamos lingüísticos al español, hablamos de 3 etapas: incorporación, adaptación y presencia de préstamos deportivos:
1ª etapa: en el fútbol los jugadores y los entendidos creen que es mejor usar la terminología de su lengua de origen (goal, corner, football, shoot).
2ª etapa: desde los años 1930, con la llegada al poder de los fascismos, se produjo un proceso de nacionalismo deportivo que intentó sustituir los términos extranjeros por palabras nacionales. Así, se crearon términos como saque de esquina y se castellanizaron fútbol, chute y gol.
3ª etapa: actualmente ocurre el proceso inverso: se prefiere el uso de los términos de la lengua del país original del deporte. El prestigio de los jugadores o personajes que proceden de ese país impulsa a usarlos sin traducirlos. Por ejemplo:
golf, rugby, cricket (se mantiene la ortografía y la pronunciación);
voleyball (se traduce la mitad de la palabra); club (se mantiene la ortografía pero castellanizamos la pronunciación).
La analogía con expresiones del inglés ha generado un fenómeno de creación de palabras de apariencia inglesa sobre términos españoles, como puenting.

lunes, 2 de marzo de 2009

Diccionario Panhispánico de Dudas

Propósito.
Sirve para mejorar el cocimiento y dominio de la lengua española. En el plano MORFOLÓGICO (plurales, femeninos y formas derivadas) y de la morfología verbal (formas de la conjugación); FONOGRÁFICO, resuelve dudas de tipo ortológico (sobre pronunciación) y ortográfico (sobre grafías , acentuación y puntuación); SINTÁCTICO, al aclarar dudas sobre construcción y régimen, concordancia, forma y uso de locuciones, etc.; y el LEXICOSEMÁNTICO, pues en él se examina y corrigen numerosas impropiedades léxicas y se orienta sobre el uso de neologismos y extranjerismos.

Destinatarios.
Se dirige a quienes quieren resolver con rapidez dudas concretas, para un buen uso y también, a quienes conocer los argumentos que sostienen esas recomendaciones de buen uso. Cada lector obtendrá, pues, una respuesta adecuada a sus intereses, particulares o profesionales, y a su nivel de preparación lingüística.

Carácter normativo.
Sus juicios y recomendaciones están basados en la norma que regula hoy el uso de la lengua española.
La norma surge del uso comúnmente aceptado y se impone a él, no por decisión o capricho de ninguna autoridad lingüística, sino porque asegura la existencia de un código compartido que preserva la eficacia de la lengua como instrumento de comunicación.

La norma de hoy.
Como toda institución humana, la lengua experimenta cambios en el transcurso de su evolución histórica, de manera que ese conjunto de preferencias lingüísticas convertidas en modelos de buen uso que constituyen la norma no es igual en todas las épocas.
El diccionario panhispánico de dudas basa sus juicios y valoraciones en la norma efectivamente vigente en el español actual, considerando éste como la lengua que emplean las generaciones vivas de habla española.

martes, 17 de febrero de 2009

Reseña / Surama Llaneza Rodríguez.

Los hablantes no son -ni pueden ser- inconscientes de su lengua, ya que los cambios que se producen en la misma sólo son posibles si éstos permiten que lo sean.

El lenguaje es el instrumento del que nos valemos en nuestra relación con nosotros mismos y con el entorno. En este sentido, el lenguaje debe ser entendido simultáneamente como sistema y actividad. No es cierto que la única función del lenguaje sea la comunicación, ni siquiera es la más importante.

Y es que las lenguas, ante todo, son instrumentos de resolución de tareas, y su evolución tiene mucho que ver con la construcción de patrones sociales más y más complejos.

Las lenguas no son sistemas uniformes, y es por ello que los usos lingüísticos suelen manifestarse de maneras distintas en los diferentes grupos sociales.

Es lógico, pues, concluir que dichas variaciones son un atributo natural de los sistemas lingüísticos.

Existen, asimismo, unas variedades particulares fijadas social o tradicionalmente y asentadas sobre criterios de prestigio aceptados convencionalmente que, por ello mismo, tienen el carácter de ser generales. Esto es lo que se conoce con el nombre de estándar, es decir, la forma de lengua que se impone en un país dado frente a las variedades locales. Es el medio de comunicación más adecuado que emplean comúnmente las personas que son capaces de servirse de otras variedades. Se trata, por lo general, de la lengua escrita y propia de las relaciones oficiales. La difunden la escuela y los medios de comunicación. No se confunde con la lengua soutenne, aunque tiende a acercarse a ella.

El antinormativismo de la lingüística asociado a la falsa idea de la existencia de una igualdad de los códigos utilizados por los hablantes, ha provocado que se obvien las valoraciones sociales en los estudios de la competencia lingüística, lo cual imposibilita un verdadero entendimiento de la naturaleza del lenguaje.

Como consecuencia, con frecuencia se crean desencuentros entre los intereses sociales y los profesionales, lo cual explica que la codificación de los estándares sólo sea suficientemente completa en los niveles lingüísticos menos complejos.

La inercia nominalista, presente en la mayoría de estudios lingüísticos hispanos (más interesados en cómo debe llamarse tal cosa sobre cómo funciona), ha provocado el surgimiento de dos fenómenos culturales: la originalidad nominalista (dar a términos empleados en la teoría un significado distinto al que le fue asignado) y el casticismo (calcar y adaptar a nuestro entender los términos inventados por otros). Estas dispersiones terminológicas provocan, en última instancia, la pérdida de posibilidades comunicativas con otras culturas.

La lengua estándar no es, ni mucho menos, la lengua de todos ni la que se habla en otra ocasión. Por lo general, suele construirse a partir de manifestaciones escritas de la lengua.

En contraposición con la construcción teórica saussureana – donde la langue se define por oposición a la parole -, el estándar debe definirse contrastándolo con las variedades no estándar, de lo contrario, se corre el riesgo de tener que recurrir a la creación de conceptos de discutible utilidad como el de diasistema o suprasistema.

El estándar no es ni común ni general. Su construcción requiere la sanción explícita o encubierta de ciertas personas, grupos, instituciones etc. Y su aceptación se manifiesta más en términos de actitudes que de realización. Las posibilidades de acceso al estándar son desiguales para los miembros de una comunidad, y en ocasiones otras variedades lingüísticas se anteponen con el objeto de reforzar lazos grupales entre individuos.

Algunos estudiosos sostienen la idea de que la divergencia entre el estándar y las producciones orales es cosa de otras lenguas, no de la castellana. Esto no es así ni puede serlo porque ni las condiciones de enunciación ni las propiedades de los dos medios favorecen el isomorfismo lengua hablada – lengua escrita.

La variedad estándar es un componente impuesto en un lenguaje y no inherente a él. La planificación lingüística fortalece en el individuo el sentido de la dignidad, de la autoestima, de la integración social, es condición necesaria para el desarrollo económico, propicia un mejoramiento en el acceso a la educación formal y es, en sí misma, un cambio social.

Por todo ello, el trivializar la noción de variedad estándar y su extensión denotativa constituye el empobrecimiento del término, promoviendo así el amalgamiento de fenómenos diferentes en su naturaleza lingüística y haciéndolo inoperante en última instancia.

Siendo el estándar una especie de lengua ideal, lo de menos es cómo se ha formado, lo realmente importante es contar con él como modelo, de manera que el pueblo hablante la adopte cuando la considere útil, rentable, rica y beneficiosa.

No existen, pues, argumentos lingüísticos sino razones sociales. La lengua estándar permite que los individuos se sirvan de ella para la función representativa, evitando discriminaciones debidas a sus usos lingüísticos.

En resumen, el estándar es una superestructura que supone la oficialización de una opción entre muchas otras.

El cuerpo normativo de una lengua advierte sobre que determinadas elecciones gráficas, fonéticas, léxicas, morfológicas y sintácticas son permisibles mientras que otras no. Estas elecciones se deben más al triunfo de una moda en un determinado grupo social que a los dictados de la lógica. Es por esto que la creación de un estándar se funda en el prestigio de diferentes grupos sociales en el seno de una comunidad lingüística.

La existencia de una norma es condición necesaria (pero no suficiente) para la estandarización, y su desconocimiento conduce a la marginación del individuo.